Este jueves relato – una noche en el museo

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Las enormes salas de aquel museo quedaron en silencio, quedaba poco tiempo para su cierre y ya no se oía el murmullo de la gente, por lo que Alex decidió sentarse en un banco y disfrutar de aquel momento de absoluta paz y  tranquilidad, rodeado de aquellas fabulosas pinturas. La verdad que fue un acierto dedicar su última tarde en Oslo en visitar aquella pinacoteca de arte expresionista, pensó recostado en el banco y respirando profundamente.

De pronto escuchó un grito horrible  que le hizo estremecerse, se incorporó y se dirigió hacia la estancia de donde procedía aquel lamento, avanzó por varios pasillos que terminaban en una pequeña sala  pero no vio a nadie, solo había cuadros a su alrededor.  Uno de ellos representaba a una figura, como la de un hombre,  gritando con una expresión desesperada. Aquella imagen del cuadro le produjo cierta inquietud, por lo que se sentó en un pequeño banco dándole las espaldas, no deseaba  ver la tremenda angustia y desesperación que desprendía aquella pintura.

Entonces tuvo la sensación de que alguien respiraba allí cerca, se sentó rígido, sin hacer movimiento alguno, alguien había detrás de él, sentía una extraña presencia, por el rabillo del ojo alcanzó a ver el hombre que gritaba en el cuadro y solo por una fracción de segundo, creyó percibir una mirada humana y después un leve movimiento de alguien que se arrastraba.

Al día siguiente cuando abrieron el museo, Alex permanecía en su asiento, muy inclinado hacia atrás, aunque parecía dormido estaba frío y muerto.

El  cuadro del hombre gritando desesperado continuaba allí, de él no brotaba ningún sonido, era incapaz de gritar, porque solo era una figura pintada e inmóvil  en aquella pared.

 

Más visitas a los Museos en el blog de Lucía http://lucia-m-escribano.blogspot.com.es

14 thoughts on “Este jueves relato – una noche en el museo

  1. Verdadero miedo da tu relato. Hizo mal en quedarse hasta el final, ese cuadro seguro que cobró vida y no lo pudo resitir.
    Un abrao



    • Siempre me ha atraído ese cuadro. Me produce admiración y cierta inquietud. Ha sido un honor que sea el protagonista de uno de mis relatos. Gracias Demiurgo, un abrazo.


  2. ¡Yay, que terrorífico relato! Me ha estremecido de pánico. Pero que valentía darle la espalda, y mira como quedo, frio y muerto. Es el ultimo relato de la lista, y acá está anocheciendo, ¡cómo voy a poder dormir, que horror! =0)
    Saludos


  3. No fue una buena idea, pasar la noche de espaldas al grito de Munch. Pero no me extraña, la mayoría solemos tomar esa postura, ante las bajezas, infortunios y dejaciones , que sufren una gran parte de nuestro prójimo.
    Buen relato.
    Un abrazo.


  4. Impactante relato, tal como lo es ese cuadro. Yo me hubiese ido corriendo de allí antes de que cierre el museo, pero el visitante no tuvo tanta suerte y se dejó llevar por su búsqueda de paz, que al final encontró, aunque de otra manera.
    Un abrazo.


    • Ese cuadro “del grito” siempre me ha llamado la atención. Tenía que escribir algo sobre él y ahora he tenido la ocasión. Gracias Sindel y un beso


  5. Menudo final! La verdad es que no me esperaba que fuera tan trágico. El cuadro es verdaderamente espeluznante, pone los pelos de punta!


  6. Hay gritos callados que matan… Nuestros propios miedos.
    Seguramente no había nadie pero en su mente había de todo.

    Me ha gustado. Es inquietante y tiene ese toque de oscuridad, de terror… de más allá.

    Un beso enorme.


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