Este jueves un relato – El cuarto oscuro

Estaba muy oscuro y hacía frío. No sabía cómo  había llegado hasta allí, solo recordaba haber estado deambulando por calles que nunca había visto y que alguien le empujó hacia dentro de aquel local. Después de pasar una primera puerta  franqueó unas grandes y pesadas cortinas de color rojo  que daban paso a  una segunda puerta que parecía cerrada. Sin embargo, la abrió sin dificultad y después de traspasar otra cortina, ésta  de color negro, se topó con la oscuridad más absoluta.

En el interior de aquel cuarto oscuro oía leves ruidos a su alrededor, como ligeros roces de ropa, algunos jadeos, suaves crujidos de huesos  y  respiraciones  cercanas.

Luego comenzó el frío, un frío intenso que le recordó a los días helados de su infancia, un frío que le hizo encogerse  cruzando los brazos. Era el mismo frío de la calle que le había seguido hasta aquella habitación que parecía irreal.

Un débil haz de luz se dibujó sobre la pared del fondo, como si alguien  hubiese encendido un proyector, aunque el habitáculo permanecía oscuro, como un barco a la deriva en la inmensidad de un mar tenebroso, solo el círculo irregular en la pared donde se proyectaba la luz se salvaba de aquella negrura.

En el pequeño espacio iluminado aparecieron fragmentos  de su pasado, rostros que no deseaba volver a ver y que  se convertían en otros rostros desconocidos en una metamorfosis de imágenes que le producían una extraña inquietud. Sobre la pared apareció una vida que no deseaba recordar, por lo que desvió la mirada  hacia la oscuridad y una tristeza de la que ya no se acordaba le fue invadiendo, como el frío que ya era una parte más de su cuerpo.

Tenía que huir de aquel lugar donde estaba su pasado, comenzó a dar tumbos, como un borracho vagando de noche, buscó a tientas la cortina y las puertas de salida, pero no encontraba nada, alargó los brazos para tocar  a alguien, deseaba palpar aquellos jadeos y aquellos murmullos de su alrededor, abrazarse a alguna presencia humana,  pero   sus manos vagaban errantes en las tinieblas y a su alrededor parecía que no había nadie.

Le aterrorizó la idea de estar solo en el  cuarto  y que los sonidos que le asediaban,   solo fueran ruidos etéreos producidos por aquella terrible oscuridad.

Dio varias vueltas por el cuarto acabando siempre delante del  círculo de luz y de aquellas apariciones umbrías del pasado.

El tiempo se había parado en aquella oscuridad de la que no podía escapar. Extenuado de buscar sin éxito la salida, se dejó caer doblado por la mitad y descubrió por primera vez que el cuarto tenía suelo, un suelo donde podría descansar  lejos de la luz que le atormentaba.

Se acurrucó para combatir el frío y se dispuso a dormir, con la esperanza de que el sueño lo salvaría de aquel lugar.

Pasaron algunos minutos, quizá horas y quedó por fin  dormido rodeado de murmullos y voces que no existían.

Aquella mañana se despertó sobresaltado enredado en un extraño sueño del que ahora despierto ya no se acordaba. Los primeros rayos de sol penetraban por la ventana entreabierta y calentaban las sábanas de la cama. Sin embargo, tenía mucho frío, un frío intenso que le recordó a los días helados de su infancia.

 

Más sueños en el blog de Pepe   desgranandomomentos.blogspot.com.esCuarto_oscuro

16 thoughts on “Este jueves un relato – El cuarto oscuro

  1. Parece que acudieron en tropel todos sus demonios interiores para atemorizarlo e impedirle dormir, aunque esto último al final lo logró a duras penas. Inquietante ese frío intenso a pesar de que el día ya había llegado y el sol lucía.
    Gracias por sumarte a mi convocatoria.
    Un fuerte abrazo.



  2. El personaje arrastra hasta las sabanas el frío de su soledad.
    El calor del sol y su claridad. seguro que le vendrán bien para desterrar esa frialdad que le viene del desasosiego de una vida incompleta.
    Muy buen relato.
    Un abrazo.


  3. El pasado y el futuro, los dos grandes demonios que nos impiden dormir. La infancia del personaje debió de ser terrible para provocarle ese frío tan intenso que le quedó como recuerdo incluso al despertar.
    Excelente relato!


  4. Me he sumergido en tu relato como de una película se tratase. No poder deshacerse de momentos desgarradores vividos es muy desagradable. Se meten por los rincones de nuestro inconsciente y no desaparecen fácilmente. Me ha gustado mucho. Felicidades


  5. Es extraño este insomnio en el interior de un sueño.., puesto que si ya es a veces insoportable eñ insomnio en la realidad, es muchísimo peor, dentro de un sueño que te trae figuras aterradoras..
    Lo bueno es que al final logró dormirse en el sueño..y al despertar pudo dormir…algo complicado pero asi son los sueños…bss



  6. Abría jurado que ya te había comentado.
    Es escalofriante lo sucedido a tu personaje. Pareciera que estuvo muerto por un tiempo, y llego a otra dimensión para despedirse de las experiencias negativas que paso en la tierra. Despertarse de una pesadilla de este calibre debe ser terrible. Me gustó mucho tu relato, deja un escalofrió en la piel solo de pensar en lo ocurrido. Buen efecto.
    Saluditos


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