Este jueves un relato – Mujer de barro


La vi por primera vez entre la neblina de una mañana gris de noviembre.

Era la figura de una mujer desnuda, abrazada al tronco de uno de los árboles del jardín de la casa.

No era un ser real, pues su cuerpo era de tierra y sus cabellos de cristal se enredaban en los primeros rayos de sol.

Pero su mirada era cierta y tenía una belleza que nunca antes había visto.

Desde aquel día toda la casa quedó humedecida por el olor que emanaba de aquel extraño árbol con forma de mujer. 

Lo regaba de noche, cuando la oscuridad se había apoderado del jardín, ya que no soportaba la mirada de aquella hermosa efigie. 

Una mañana la descubrí empapada de lluvia y de sus ojos de barro brotaban lágrimas que al caer al suelo se convertían en pequeñas flores silvestres. 

Me aproximé a ella para cubrirla del frío del amanecer, besé el dibujo de su rostro en el árbol y me abracé a su cuerpo de arena. 

Entonces movió sus labios para decirme algo ininteligible y quedé hechizado de su mirada seductora y lujuriosa.

Se había desprendido del árbol tomando vida propia, aferrándose a mí con sus fuertes manos de árbol, entonces descubrí que ya no tenía ninguna posibilidad de separarme de ella.

Desde entonces vivo recluido para siempre en esta casa, abrazado a una mujer de barro que no deja de mirarme.

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14 thoughts on “Este jueves un relato – Mujer de barro

  1. Me gustó, aunque no sé si por la imagen o las palabras en sí mismas, el final me deja una cierta nota de tristeza…
    Un placer siempre pasar por este lugar, por tu escondite.

    Un beso.



  2. Me ha gustado venir y recrearme en este texto tuyo, la verdad.
    Me transmite calma y serenidad, fíjate qué cosas. Incluso el final, aunque la palabra “recluido” no sería la que yo aplicara pues, a fin de cuentas, casi ha sido un acto voluntario a pesar de estar atrapado… pero es lo que tiene el roce, que hace el cariño y el cariño, atrapa.

    Un beso enormes.


  3. Se desprenden notas nostálgicas de tu relato, al menos así lo sentí yo… Quedó atrapado en esa casa y en el alma de la mujer de arena y barro… hechizado más allá de la piel, pues al mirarlo yo creo que le vio el alma y cuando te miran el alma ya no hay marcha atrás y perteneces a esa persona para siempre…
    Genial, me ha gustado mucho…
    Besines…


  4. El amor de esa mujer tenía un precio, aislarse del mundo para estar siempre con ella. El protagonista parecía dispuesto a pagarlo. Tal vez ella lo sabía, debía elegir entre desear seguir sola, tal vez sola mirada, o que alguien fuera condenado a estar atrapado, para que ella ya no esté sola.
    Entiendo la emoción de Alma Baires.

    Saludos.


  5. Muy buen relato con aire fantástico y un toque de romanticismo. Se lee de un tirón y es agradable la lectura, cada palabra está medida como si tuviera un ritmo sin perder fuerza en la narración. Felicitaciones!!!



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