Palabras

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Cuando ande perdido en busca del mundo, que alguien se acerque y me cuente algún cuento,
en los días en que no sé comenzar a vivir, ven a mi lado y recítame un verso,
cuando me quede mudo de oír tantos gritos, alcánzame una palabra y enséñame a hablar.

Puede ser que las cadenas atrapen mis manos, que la muerte me ande buscando , que mis ojos sólo vean restos de ciudades…, entonces, más que nunca , dime algo, dime lo que sea.

En esa noche en que la luna se oculte y el sueño no me visite, en ese día en que la tierra se caiga a pedazos y el lodo cubra la montaña, en ese tiempo en el que el amor deje de mirarme,
acompáñame y lee conmigo la historia del libro interminable.

Cuando sólo me queden balas para soñar, cuando habite desnudo por la casa, cuando la lluvia sea tan lejana que no la conozca, cuando el viento se olvide de que existe una ventana,
ven compañera, acércate sin miedo, y vísteme, empápame de lluvia y juega con el viento de tus manos en mi pelo, y sobre todo dime algo , convierte tu silencio en palabras y dime lo que quieras, aunque sólo sea en un susurro.


Secretos

Son pequeñas cosas
que se quedan entre los labios
como queriendo escapar,
trozos de vida
que recordamos
con un brillo en la mirada.
Locuras de aquel día,
de aquella noche,
que aún te dibujan
una sonrisa.
Cómplices de otras vidas,
momentos necesarios
para vivir.
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Mil caras

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En su casa no había ni un solo cuadro, ya que todas las paredes estaban cubiertas de espejos de todas las formas y tamaños.
Contemplar un rostro igual al suyo le producía una plácida sensación, casi sensual, le gustaba aquella imagen que veía repetida por toda la casa.
Para la gente conocida lo suyo era sólo un vicio propio de una persona extravagante.
Comenzó a llegar tarde al trabajo , ya que además de sus quehaceres cotidianos dedicaba mucho tiempo en contemplar su aspecto.
Una mañana al levantase, un rostro somnoliento, cansado, sin afeitar , le lanzó una mirada aburrida desde el espejo del lavabo que le produjo un frío sobresalto, al descubrir en aquella imagen a otra persona que no era él.
Fue a mirarse en los demás espejos de la casa y aterrado descubrió que en cada uno de ellos veía a una persona distinta.
Como un poseso buscó el espejo que le devolviera el reflejo fiel de su imagen, pero sólo encontraba caras con gestos grotescos, rostros de hombres y mujeres desconocidos que se reían cuando se paraba a mirarlos.
Cerró los ojos desconcertado , pensando que al abrirlos todo volvería a la normalidad, pero su mirada volvió a encontrarse con aquellas caras extrañas que le sonreían con muecas burlonas.
Cuando las risas se tornaron en carcajadas la emprendió a golpes hasta que sus puños quedaron descarnados y ensangrentados, el suelo se cubrió de trozos de cristal que continuaban mirándolo con burla , desesperado se encerró en el trastero, el único lugar de la casa donde estaría a salvo de aquellas caras horribles.
Encendió la luz y cayó fulminado cuando descubrió que las estrechas paredes del pequeño desván también estaban cubiertas de espejos.



Puzzle incompleto

Aquel día se me cayó la vida al suelo y se rompió en mil pedazos.

Como una ciudad destruida por la guerra,   comencé  la  ardua tarea de reconstruirme , hueso a hueso, recuerdo a recuerdo.

Dedicaba la tranquilidad y la soledad de la noche en buscarme por entre las habitaciones de la casa, en  acordarme de  los nombres de la gente que veía en los álbumes de fotos, en encontrar el significado del tiempo que sonaba monótono en un reloj.

Era como pintar un cuadro al que se le habían borrado los colores, como hacer un poema habiendo olvidado las palabras, como aprender de nuevo a caminar.

Una noche creí haber terminado mi obra.

Me sentía inquieto, como un muerto que vuelve a la vida, caminé inseguro hacia un espejo donde podrá ver quién era.

Contemplé mi rostro durante tres largos minutos, el tiempo suficiente para descubrir que no era yo el que me miraba desde el otro lado.

Aterrado comprendí  que  el puzzle no estaba terminado.images